Finales de siglo
El final del siglo XIX fue una época extremadamente compleja y estimulante para la historia de las artes. En un ambiente de oposición entre los innovadores y los académicos, la fotografía, la ilustración y el cartel se transformaban en instrumentos de expresión de masas. Gustave Doré confiaba en estos nuevos medios de difusión e intentaba realizar en pintura cuadros grandilocuentes que podría a continuación reproducir en gran cantidad. Steinlen y Toulouse-Lautrec entendieron la potencia del cartel aunque el tablero del pintor albigeois presentado en esta sala es una obra de juventud, testimonio de su vocación inicial de pintor de historia. Cazin también fue pintor de historia pero dejó este género para dedicarse al estudio en lavís de bistre de los paisajes de su Pas-de-Calais natal.
El esbozo de Benjamin-Constant para el techo de la Ópera Cómica de París transciende los límites del ejercicio académico para imponer una visión onírica de correspondencias musicales refinadas. El museo conserva varias obras de este artista de origien toulosana, vea una adquisición recente y expone en el salón rojo la monumental Entrada de Mehmet II en Constantinopla.
El cuadro tardío de Roll, pintado durante la primera guerra mundial, yuxtapone la realidad siniestra a una visión de esperanza nutrida de símbolos eternos de fe y de belleza. Se adentra en un trágico siglo XX sin renunciar a concepciones artísticas tradicionales.
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