Jacques Stella en Italia

Si la estancia del artista en Florencia de 1619 a 1622 solo ha sido documentada con obras gráficas, numerosas pinturas pueden ser asociadas a su larga estancia romana, entre 1623 y 1634. Son ante todo cuadros pintados sobre materiales raros como el ónicex, el alabastro, los mármoles colorados, el lapislázuli o la pizarra. Estos objetos preciosos no son nunca datados pero constituyen un eco vivo del arte de Florencia donde la pintura sobre piedra era un género floreciente desde el siglo XVI.

Su único cuadro datado del periodo, La Assomption de la Vierge (Asunción de la Virgen) de 1627, atestigua de una gran ambición y de una buena integración en el círculo de los pintores romanos. Stella trabajó para una de las mayores familias romanas, los Barberini, de origen florentino, de los cuales uno de los miembros, Maffeo, se convirtió papa con el nombre de Urbano VIII en 1623. La presencia de Stella en Roma corresponde a un gran periodo de creación marcado por los debuts de Pietro da Cortona, de Bernini, de Guercino y de Poussin.