Exposicion en 2008
Del 15 de marzo al 15 de junio de 2008
¡Nada de colores, únicamente matices!
Trampantojo y grisallas de Rubens a Toulouse-Lautrec
  |
Gustave Moreau (1826-1898),
Diomeda devorado por sus caballos, óleo sobre tela
Paris, museo Gustave Moreau - Foto RMN ©
|
¡Nada de colores, únicamente matices! este verso de Verlaine ilustra perfectamente la exposición que propone recorrer tres siglos de pintura persiguiendo un fenómeno muy presente en el arte pero poco conocido del gran público: la grisalla, también llamada camafeo o monocroma. A través de unos sesenta cuadros de pintores célebres (Rubens, Le Brun, Boucher, Greuze, Daumier, Carpeaux, Doré, Moreau, Toulouse-Lautrec) de las principales escuelas de pintura europea, el proyecto de la exposición consiste en hacer descubrir esta técnica en la encrucijada de las artes entre la pintura, el dibujo y la decoración ilusionista. Trampantojo, esbozos de grandes obras o expresión libre según las épocas, este arte ofrece al visitante un enfoque sorprendente sobre el jardín más secreto de los grandes pintores...
La grisalla aparece por la primera vez en la pintura por razones litúrgicas en Flandes en la Edad Media (tras haber sido utilizada en el fresco, la iluminación, el esmalte y la vidriera). Durante el periodo de cuaresma, se cierran los retablos: solo los paneles exteriores desprovistos de colores son mostrados, mascando la policromía del interior. A partir del siglo XVI, un papel de esbozo preparatorio para cuadros se utiliza para la grisalla; en posición intermedia entre el dibujo y el cuadro acabado, permite al pintor evaluar los efectos de luces y sombras. También puede servir a fines preparatorios para el grabado, la orfebrería o la tapicería. Otra de sus funciones esenciales es imitativa. Se presta de maravilla a efectos de trampantojo y a la representación ilusionista que no sean técnicas artísticas (el mármol, el bronce, el oro, el camafeo antiguo). Es necesario esperar el siglo XIX para que la grisalla se convierta, para algunos artistas, en un modo de expresión autónoma. De esta manera pocos son los pintores que, en un momento u otro, no hayan pintado en grisalla pero también algunos especialistas se dedicaron a esta técnica de manera casi exclusiva, sobre todo en los países del Norte.
Este tema de exposición es prácticamente inédito si exceptuamos Houston en 1973 y París (museo de arte y ensayo en el palacio de Tokio) en 1980. No ha sido nunca objeto de una publicación: nuestro catálogo constituirá la primer y única obra general disponible sobre la cuestión, voluntariamente centrado en la pintura de caballete entre el siglo XVI y el siglo XIX. El objetivo de la exposición consiste en hacer descubrir la belleza de esta pintura a menuda reservada a la intimidad de los talleres. La diversidad de las técnicas y de los estilos seduce e Instruye, pero antes todo suscita la delectación del visitante frente a obras libres, fuertes y sensibles. |