Cabe destacar particularmente, el lugar ocupado por Nicolas Bachelier, muy activo a mediados del siglo XVI. El museo conserva unas esculturas únicas provenientes del retablo de la catedral de Saint-Étienne y un conjunto de veintitres bustos excepcionales extraídos del campanario de la iglesia de la Dalbade, (derrumbado el 11 de abril de 1926). Estos bustos, realizados por Bachellier y algunos de sus alumnos, se hallaban colocados por encima del primer piso del campanario a cuarenta metros de altura. Debían de haber unos treinta o cuarenta dispuestos sobre el friso, por lo que se piensa que quizás queden algunos más por descubrir. Fueron seguramente realizados al mismo tiempo que los retablos de la iglesia, en 1545. El tema decorativo empleado es caracterítisco de la región durante el siglo XVI, tanto en lo que respecta a la arquitectura civil como religiosa. Ejemplo de ello son, en Toulouse, los hoteles de Pins, Béringuier-Maynier, de Bernuy, Bruxelles o los castillos de Montals y de Bournazel.

También provenientes de otra serie de esculturas de la Dalbade, se hallan cuatro grandes relieves del mismo autor, únicos supervivientes, de un gran retablo destruido en 1741. ( El descenso en el sepulcro, Anunciación, Natividad y adoración de los pastores, Adoración de los Reyes Magos, Presentación en el templo.)