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Pinturas

Italia

Marco BASAITI (1470 vers - Venise, 1530 vers), La Vierge et l'Enfant entre saint Sébastien et sainte Ursule. Inv. D 1959 4 (MNR 268). Photo STC - Mairie de Toulouse
© Marco BASAITI (1470 vers - Venise, 1530 vers), La Vierge et l'Enfant entre saint Sébastien et sainte Ursule. Inv. D 1959 4 (MNR 268). Photo STC - Mairie de Toulouse

El museo de los Agustinos presenta algunas obras maestras de la pintura italiana del siglo XVI. En esta época, Giorgio Vasari desarrolla en sus Vidas de los artistas las posiciones teóricas más durables de la historia del arte, como la oposición entre Florencia y Venecia y los progresos constantes en el arte, hasta el ideal absoluto de Vasari: el arte de Miguel Ángel.

Perugino, el maestro de Rafael queda representado por el excepcional San Juan el Evangelista y San Agustín. Se trata de uno de los más bellos fragmentos de un inmenso retablo, el políptico de la iglesia de Sant'Agostino de Perugia, dividido entre el Louvre y los museos de Perugia, Lyon o Grenoble. La gracia idealizada de los dos santos y la suavidad luminosa del paisaje reflejan la búsqueda de perfección del Renacimiento en Italia central. El museo posee pocos cuadros del primer Renacimiento. Por el contrario, es más rico en obras manieristas de la segunda mitad del siglo. El Manierismo es una expresión artística preciosa y exagerada, que surge como reacción al clasicismo insuperable de Rafael y a acontecimientos dramáticos, como el Saqueo de Roma en 1527.


Cristofano GHERARDI (Borgo San Sepolcro, 1508 - Borgo San Sepolcro, 1556), La Visitation de la Vierge à sainte Elisabeth, Entre 1541 et 1545 Inv. 2004 1 116 Photo Daniel Martin
Cristofano GHERARDI (Borgo San Sepolcro, 1508 - Borgo San Sepolcro, 1556),
La Visitation de la Vierge à sainte Elisabeth,
Entre 1541 et 1545
Inv. 2004 1 116
Photo Daniel Martin

Cristofano Gherardi es un alumno de Vasari, cuyo arte se eclipsa la mayoría de las veces detrás del de su maestro. La construcción de su Visita de la Virgen a Santa Isabel es muy compleja, con su arquitectura imaginaria ambiciosa y sus elegantes personajes. Algunos cuadros únicos vienen a completar este recorrido manierista, como el increíble Virgen con Niño con el misterio de la Pasión del pintor parmesano Tinti, prefiguración malsana de la muerte de Cristo, o el Descanso durante la fuga a Egipto, obra de una extrema delicadeza del pintor florentino al servicio del cardenal Alejandro Farnesio, Jacopo Zucchi.

 


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