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esculturas Góticas

En torno a 1500

Vierge à l'Enfant : Nostre Dame de Grasse (détail), statue d'applique. Entre 1470 et 1480. Calcaire. Inv. Ra 788
© Vierge à l'Enfant : Nostre Dame de Grasse (détail), statue d'applique. Entre 1470 et 1480. Calcaire. Inv. Ra 788

 

En torno a 1500. Entre Edad Media y Renacimiento

Las corrientes místicas se alimentaron ampliamente de una meditación sobre los sufrimientos de Cristo. El arte de finales de siglo les debe este gusto por las escenas de la Pasión. El teatro las representa. Están por todas partes: en las iglesias, en los cruces e incluso en las residencias particulares.

El siglo XV está particularmente bien representado en el museo de los Agustinos. Las recientes restauraciones han devuelto todo su resplandor a obras fundamentales, hasta entonces escondidas bajo costras negras poco agraciadas, debidas a la contaminación atmosférica y al polvo. En el siglo XV, la gran ocupación de los hombres reside en la preparación de su muerte. Todas las buenas acciones se cuentan el día del Último Juicio, para que el alma del difunto pueda descansar en paz. A partir de entonces, se incitan las donaciones a las iglesias, ya se trate de dinero o de obras.
El fiel se identifica con Cristo, hasta experimentar una verdadera com-Pasión. La piedad emotiva de entonces exige, más que nunca, imágenes del drama vivido por Cristo y la Virgen (Retablo de la Pasión, Virgen de la Piedad de los Recoletos…), con las que pueda identificarse el fiel.

La obra maestra de la escultura de finales de la Edad Media tolosana es una famosa Virgen con Niño, Nostre Dame de Grasse, que parece originaria de una renovación muy sensible en la escultura de una amplia región, que va del sur de Toulouse a los confines de Cantal, con focos artísticos florecientes situados en Toulouse, Albi, Rodez o incluso Villefranche-de-Rouergue. El cultivo del pastel, en toda esta zona, favoreció sin duda el auge de estos centros y la afluencia de los pedidos, en este periodo de prosperidad económica recuperada.
El arte gótico alcanza entonces cimas de las que es un bello ejemplo el San Miguel venciendo al demonio. Los bajorrelieves del Retablo de la Pasión de Cristo pertenecen a una vena narrativa y sabrosa menos aristocrática, pero totalmente encantadora.

Sainte Femme ou Vierge de l'Annonciation (?), statue, Début XVIe s., Calcaire, Inv. 61 3 14

Sainte Femme ou Vierge de l'Annonciation (?),
statue,
Début XVIe s.,
Calcaire,
Inv. 61 3 14

Por su silueta más esbelta, además de su cara idealizada más impersonal y más fría, la Santa mujer muestra una obra de transición, todavía en la línea de los personajes femeninos góticos, pero ya pasamos al arte del Renacimiento, por esta idealización de las formas y sus proporciones.





 


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